09-06-2013

La hidroeléctrica de Guri era un hervidero de actividad. Los procesos de rehabilitación de unidades marchaban a buen ritmo y la reparación de equipos, como las grúas, se realizó sin contratiempos; a la unidad 16 se le colocó un anillo de metal enorme que se llama extractor. Ese mismo día se bajó una nueva turbina Kaplan en la central de Tocoma, relató Franco Silva, viceministro para el Desarrollo Eléctrico y director ejecutivo de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec).
“Ese día que visitamos la cuenca del Caroní no nos dábamos abasto para estar en todos los lugares donde había actividades. Se están haciendo los trabajos; no es cierto que Corpoelec no realice mantenimiento de sus sistemas y equipos”, recalcó el servidor público.
El director ejecutivo de Corpoelec (institución intervenida por el decreto de emergencia del sector que rubricó el presidente Nicolás Maduro) reconoció que hay limitaciones operativas por los desequilibrios financieros, pero los trabajos son muy importantes. “Esa es una de las razones por las que estamos aquí.
El sistema eléctrico es muy complejo, hasta las descargas eléctricas pueden dejar sin luz una ciudad”, alertó.
Para tranquilidad de la población, Silva aseguró que se realiza un seguimiento semanal del plan de corto plazo, el que va a buen ritmo y acorde con lo planificado, pero no por ello pier den de vista el mediano y corto plazo. Aseguró que todas las unidades de la corporación deben incluir la partida de mantenimiento en el presupuesto del próximo año, con la finalidad de corregir las omisiones que han afectado al sistema.
Joaquín Malavé Cardoso, secretario general del sindicato de Corpoelec del Distrito Capital y estado Miranda y trabajador activo en la sede de El Marqués, opinó que el sector eléctrico llegó a esta situación porque no se le dio la importancia que tiene. “Es más vital que el petróleo, porque si no hay electricidad no se puede extraer crudo ni procesarlo; mucho menos, refinarlo”, enfatizó.
Por ejemplo, en las líneas de transmisión se debe solucionar el problema de la energía reactiva (la que se produce cuando se encienden los motores y puede generar cortocircuitos) para que no se quemen los transformadores, reveló el dirigente sindical.
El otro flanco, según Malavé, es el de los mantenimientos predictivos que se realizan para evitar interrupciones de las líneas, como el pico, la poda y la sustitución de partes de los transformadores (los que contienen una cantidad de agua que es necesario mantener a nivel y un aceite que requiere cierta viscosidad). “Eso quienes lo saben son técnicos e ingenieros que trabajan en campo. Todas esas propuestas se las hemos presentado en reiteradas oportunidades a la directiva de Corpelec y del ministerio”, expresó.
MENOS INTERRUPCIONES
Silva reiteró que, a pesar de las dificultades, han registrado avances. La estadísticas que lleva el Centro Nacional de Despacho indican que se han reducido las interrupciones del servicio, pero prefiere “no cacarear de esos resultados; vamos a esperar a que culmine el plan de corto plazo (de 100 días)”.
Este año “vamos a avanzar muchísimo en la generación por todos los proyectos que están en marcha, y algunos de ellos se van a culminar”, estimó, pero el énfasis “va a ser en mantenimiento, transmisión y distribución, para asegurar que esas capacidad que se tiene en las centrales termo e hidroeléctricas, inclusive las eólicas, pueda llegar a las zonas que lo requieran”, sostuvo el servidor público.
El viceministro está seguro de cumplir con todo lo que ahí está planteado: “En algunos casos sobrepasaremos la meta y en otros estaremos cerca. Eso no quiere decir que vayamos a resolver el problema eléctrico de inmediato”. Insistió en ese punto porque, en su criterio, los medios de comunicación que se oponen al Gobierno Bolivariano están buscando cualquier gazapo para malponer la administración pública.
El ministro del Poder Popular para Energía Eléctrica, Jesse Chácon, ha sido claro en este asunto: planteó un plan de corto plazo que ataca varios flancos, y algunos han buscado cualquier argumento para criticarlo, insistió Silva. Los diagnósticos que se han efectuado en los últimos años arrojan luces: En Guri se genera 62% de la energía eléctrica. Si se hace una evaluación por regiones se verá que el sistema tiene desequilibrios: la mayoría se produce en el sur del país y en horas pico, cuando hay mayor demanda, es necesario racionalizar el suministro para no colapsar las líneas de transmisión.
“Es un problema que viene desde hace muchos años atrás y nunca se había solucionado; por eso se vienen acometiendo obras para ir buscando el equilibrio en las regiones, como la Vueltosa, en el gran complejo Uribante-Caparo, en la región andina; o las termoeléctricas en el Zulia y Josefina Camejo en la Península de Paraguaná”, argumentó Silva.
Esta semana, al salir de la instalación de mesas técnicas de trabajo con empresas internacionales, Chacón recalcó que el plan de corto plazo tiene como objetivo principal estabilizar el sistema eléctrico nacional; en ese sentido, las obras siguen su ritmo y se evalúan los desembolsos pendientes para que avancen, informó.
Silva aseguró que se trata de un plan de acción integral que ataca la generación, las fallas de transmisión, la distribución, el consumo irracional y hasta la conexión de los grandes usuarios, por eso se ha establecido un plan de fiscalización a grandes usuarias y usuarios. “Hay una proyección del sistema a 20 años y ahora estamos concentrados en el plan de corto” plazo, insistió.
LA CONSULTA INTERNA
Silva tiene la tarea de hacer la consulta dentro de Corpo elec. Explicó que ahora han comenzado por los temas más generales, como la estructura del sector y cuáles son los aspectos que deben ser mejorados.
Hay una encuesta en la intranet, pero también se utilizan las mesas de trabajo presenciales y los encuentros con los trabajadores, frentes sindicales, frentes socialistas y otras organizaciones. “Los temas de la consulta van desde estructura, procesos, hasta los que tiene que ver con la seguridad económica y social”, enumeró.
Hay sectores que no se sienten convocados. Malavé le manifestó todo su apoyo a Chacón, pero a su juicio las trabajadoras y los trabajadores no han sido llamados. “El trabajo en una empresa que transita hacia el modelo socialista es el principal factor de sistema económico. Por eso creemos que en cualquier propuesta de transformación o acción debe estar involucrada la clase proletaria”, sugirió el dirigente sindical.
“Me parece que los primeros a los que se debió llamar es a los trabajadores, pero los que laboramos en el edificio de El Marqués no hemos sido convocados. Se debe convocar a todos sin excepción, tanto los que estamos con Chávez, como aquellos que no se meten en Economía y son eficientes cumpliendo con sus labores”, sostuvo.
Franco Silva ratificó que la consulta es abierta, pero sin perder de vista objetivos clave, como la eficiencia. Es una regla transversal que pasa por todos. Se pudiera pensar que esos encuentros con los trabajadores pudieran llevar a discusiones interminables sobre las reivindicaciones, pero según el viceministro, las interacciones se han centrado en la productividad y en el mejoramiento de los procesos. “Esto habla muy bien del nivel de conciencia del trabajador, la organización donde está, lo estratégico y del momento que está viviendo en cuanto a las potencialidades de transformación del sector”, argumentó.
TALENTO HUMANO
El director ejecutivo de Corpoelec planteó que es demasiado prematuro hablar de los temas laborales, porque están centrados en la consulta. Sí ratificó que 5 mil tercerizados se han incorporado desde enero a la nómina de la corporación.
Alexander Briceño, secretario de reclamos del sindicato de Corpoelec del Distrito Capital y estado Miranda y miembro de la Federación de Trabajadores de la Industria Eléctrica (Fetraelec), evalúa que esta acción es acertada pero incompleta, porque faltan las herramientas y equipos de trabajo indispensables para operar en una industria eléctrica.
Malavé opinó que es viable direccionar a un grupo de trabajadores a la corporación industrial, siempre que se haga con la debida consulta a las bases. “Hay empresas que tienen más de 100 mil trabajadores. En Venezuela Pdvsa es un ejemplo. Por eso no se puede catalogar a priori el criterio de excesivo. Muchos trabajadores están dispuestos a trabajar en otras regiones y en otra área, pero es necesario consultar”, insistió.
Silva prefirió no insistir en el tema, hasta tanto se avance en las consultas y encuentros con las trabajadoras y los trabajadores. Avala que las 14 empresas se hayan convertido en una sola, porque es un solo sistema. “El diseño es el adecuado y ahora debemos ir hacia una integración laboral e industrial”, afirmó.
Algunos ven con añoranza las organizaciones privadas anteriores como supuesto signo de excelencia, pero Silva subrayó que eso se va a superar. Y, lo que es más importante, “con una visión socialista. No
vamos a hacernos la vista gorda con el entorno, sino que nos disponemos a interactuar con las comunidades para ver cómo podemos mejorar su calidad de vida”, planteó.
PLAN DE CORTO PLAZO
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) tiene una oferta de energía disponible de 20 mil a 21 mil megavatios, mientras que la capacidad instalada está alrededor de los 26 mil megavatios, pero hay equipos que no funcionan. “Por eso es fundamental disponer de una reserva para poder parar esas unidades y acometer un mantenimiento mayor que permita renovar los equipos dañados”, indicó.
Ante esta realidad, el ministro Chacón y su equipo decidieron acometer una serie de acciones que se transformaron en un plan de corto plazo, cuyo objetivo es “abrir una ventana” (holgura en la generación y transmisión) de 2 mil megavatios (MW), que permita acometer una plan de mantenimiento preventivo mayor a un conjunto de equipos que permitan elevar la oferta efectiva de electricidad en el país.
Esa cantidad de potencia saldrá de la incorporación al SEN de mil megavatios y de una disminución similar de la demanda. El sistema se encuentra desbalanceado; por eso son fundamentales el ahorro y la incorporación de nuevas capacidades. Esta semana el ministro Chacón adelantó que se han generado cerca de 500 MW, por lo que la meta se puede superar.
Lo que plantean las trabajadoras y los trabajadores es que ese plan baje a las bases de la industria y a las comunidades. “No tiene sentido que, después de que está hecho, entonces se baje a las bases, porque entonces se está construyendo el edificio al revés”, sostuvo Briceño.
VISTAS E INSPECCIONES
Para lograr la meta de reducción de la demanda se han establecido acciones que incluyen la fiscalización de las grandes usuarias y usuarios, que por lo general son empresas, centros comerciales, establecimientos comerciales, fábricas y complejos industriales, manifestó el general Wilfredo Morales, encargado de la fiscalización del plan a corto plazo.
El plan de inspección y fiscalización tiene dos aristas. Una de ellas es corroborar que las conexiones y el consumo de la electricidad cumplen con los parámetros establecidos. La otra es la obligación de la usuaria y del usuario de presentar un plan de reducción de consumo, que contempla además cumplir con la resolución en cuanto a la autogeneración que se debe activar en las horas pico.
El plan de fiscalización comenzó el 13 de mayo y terminará a finales de julio, de tal manera que a mediados de agosto se tendrán los resultados. En ese periodo se han previsto 13.252 visitas a 1.200 usuarias y usuarios en todo el país. Han sido abordados más de 3.500.
La Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico establece que los mayores consumidores son aquellos que superan los 200 kilovoltios. Está vigente la resolución 76, que establece una reducción de 20% en la demanda, tanto del sector público como privado, respecto al promedio de lo demandado por energía en el año 2009.
Además, el artículo 35 de la Ley Orgánica del Sistema y Servicio Eléctrico especifica las obligaciones de los usuarios; por ejemplo, no pueden cambiar la conexión por otro uso que no corresponda al de la conexión, alertó el servidor público.
Los resultados de las inspecciones, reveló el general, arrojan que la mayoría no ha bajado el consumo. Cerca de 62% de las usuarias y los usuarios no cumplen con la resolución 76. En lo que respecta a verificar el cumplimiento del artículo 35, se han realizado en los estados Zulia, Bolívar, Miranda (que se terminó) y Sucre, que se inició esta semana.
Por ejemplo en Bolívar se inspeccionaron 200 y se consiguieron 72 con irregularidad. “Esto nos lleva a que en esa entidad debemos avanzar en las segundas visitas a esos establecimientos, para levantar las actas y corroborar que las conexiones se hayan corregido”, destacó.
En Zulia se programaron 180 verificaciones, de las cuales 50% tienen irregularidades. “Se están revisando todavía las actas para realizar un balance más exacto, pero es una práctica ilegal común modificar la configuración de los medidores”, explicó.
En el corto plazo, lo que se busca es detectar las anomalías y corregirlas para poder cuantificar de una manera más exacta el consumo del usuario y, de esta manera, evitar las incongruencias entre el servicio solicitado y el que presenta a la hora de la inspección, comentó el general.
Se han encontrado casos que tienen contratados 200 KVA, pero consumen un megavatio. “Esa situación puede causar fallas de recarga del sistema y afectar a la comunidad en la que opera esa empresa”, indicó.
En casos como ese, la facturación no va a coincidir con la cantidad de electricidad que se consume. “Lo que buscamos es que el usuario pague lo que está consumiendo y que respete el contrato que se estableció. En el fondo lo que se busca es sincerar su demanda de energía”, recalcó.
Uno de las órdenes del ministro, indicó Morales, es que se realicen las averiguaciones necesarias. Se están realizando todas las acciones con un equipo multidisciplinario del ministerio (servidores de seguimiento y control), Corpoelec y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.
LAS TARIFAS
Además de las inspecciones de los grandes usuarios, se prevé un plan tarifario del sector, el cual prevé un margen de subsidio del Gobierno Nacional.
Esta semana, después de salir de una mesa de trabajo con empresarios alemanes, japoneses y chinos, el ministro Chacón manifestó que “el tema de la facturación ha tomado un vuelo que no tiene nada que ver con lo que realmente significa”, pero no quiso adelantar detalles hasta que el presidente Nicolás Maduro defina la proporción del subsidio de las tarifas.
“El modelo tarifario no pretende maximizar ingresos, sino estimular el uso racional y eficiente de la energía. Quienes estén haciendo un uso racional, tendrán subsidio del Estado, mientras que aquellos que hacen un uso por encima podrán consumirlo, pero tendrán que pagar el costo de generar y transmitir. No hay un techo para el consumo; hay un cambio en la valoración del kilovatio”, explicó.
“Nunca hemos dicho que la implementación de un nuevo sistema de facturación signifique un aumento tarifario; eso lo definirá el modelo”, precisó.
Chacón sostuvo que, para desarrollar el nuevo esquema tarifario, se requerirá de unificar el esquema de facturación que emplean en la actualidad las empresas que se fusionaron para formar Corpoelec.
OTRA OPINIÓN
David Paravisini, ingeniero y especialista en materia energética, consideró que hay problemas fundamentales que no se han resuelto y no se resolverán en el corto y mediano plazo con el aumento de tarifas, porque existen cerca de 2 millones de usuarias y usuarios que no tienen medidores.
“Se está imponiendo una creencia que el problema es de derroche. Hay una parte conceptual que se centra en cuestionar al consumidor y no al sistema eléctrico nacional”, argumentó Paravisini.
Hay consumo que no se factura porque la conexión tiene una conformidad de uso distinta. Por ejemplo, si es residencial, el usuario no debe darle un uso comercial; de lo contrario, debe cancelar una tarifa mayor, explicó el ingeniero venezolano. Paravisini plantea que si se incorporan a la facturación los 2 millones de personas que no pagan luz, tal vez no sea necesario elevar las tarifas. “No quiero adelantarme a lo que anunciará el ministro Jesse Chacón, pero primero hay que buscar soluciones sin considerar el aumento”, insistió.
El fondo del asunto es por qué Corpoelec no cobra cerca de 40% de la energía que suministra. “Ese es el gran problema. La solución está en trabajar en conjunto con el pueblo y los trabajadores”, recalcó.
Las acciones del ministro Chacón para mejorar la recaudación y el uso racional y eficiente de la energía, contemplan además el cambio de 6 millones de medidores (la totalidad de suscriptores de Corpoelec) por aparatos inteligentes. “Estos sistemas facilitarán el mecanismo de medición y contribuirán a la estabilización del sistema”, expresó.
Cambiar esa cantidad de medidores en dos años significa que se deberían sustituir 9 mil medidores diarios, lo que significaría disponer de unas 650 cuadrillas de trabajadores (seis personas, entre personal técnico y de apoyo, un vehículo y un capataz), reflexionó el dirigente sindical Alexander Briceño.
El ministro confía en que se puede lograr. Estados Unidos, Francia, Alemania, Brasil y Argentina cuentan con mecanismos similares para estabilizar la prestación del servicio eléctrico, concluyó.
Fuente: Correo del Orinoco
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